Claves para que el líder intervenga el riesgo psicosocial en momentos de crisis

5 claves para que puedas intervenir directamente el Riesgo Psicosocial en tus equipos


Hasta hace muy poco tiempo encontrábamos que los factores que más afectaban a nivel psicosocial a nuestros trabajadores eran: la cantidad de trabajo, los constantes cambios, las condiciones físicas y ambientales, la percepción frente al ejercicio de liderazgo, incluso la falta de oportunidades que teníamos de crecer al interior de las organizaciones. Los factores extralaborales no se quedaban atrás en este panorama, los grandes desafíos de desplazamiento e inseguridad a los que estamos expuestos terminaban impactando más a unos que a otros.

El trabajo de las empresas era saber qué se podía hacer para intervenir el Riesgo Psicosocial, ya que tener contento al ser humano es muy difícil. A las situaciones que afectaban el bienestar, la salud física y emocional, se le daba más importancia y eran más relevantes que la relación con la familia, los clientes o las relaciones sociales en el trabajo, que frecuentemente se comportaban como factores de protección que nos blindaban ante aquellas situaciones de riesgo. En esos momentos el llamado era a fortalecer las relaciones, buscar mayor integración y cohesión entre los equipos, y buscar que las empresas generaran programas donde se dieran horarios flexibles para compartir más con la familia.

En un abrir y cerrar de ojos todas las prioridades cambiaron y esas condiciones de protección se convirtieron en el factor de riesgo que puede afectar no solamente el bienestar, sino también la vida. Las relaciones familiares que para el 99,9% de las personas eran el principal factor de protección hoy se están convirtiendo en uno de los principales factores de riesgo. Añorábamos compartir tiempo con la familia, hablar, tener esos espacios, pero compartir y convivir juntos ha incrementado los casos de violencia intrafamiliar.

Esta situación no solamente afecta a nuestros colaboradores. Como líderes, vivimos la misma realidad y debemos proteger el impacto emocional que trae a nuestras vidas. Es necesario ser flexibles, rediseñarnos constantemente, encontrar dentro de las crisis las mayores oportunidades y adaptarnos constantemente al cambio, el éxito va a depender de esa capacidad de respuesta que tengamos de esta nueva realidad. Frente a nuestros colaboradores la percepción que se tenía del líder ha pasado a un segundo plano, e incluso muchos se dan por bien servidos si tienen una gran cantidad de trabajo, estando atentos para hacer las cosas de manera diferente, a pesar que no ha habido tiempo para adaptarse a los nuevos espacios de trabajo.

Pero, si antes como líder eras un referente, hoy más que nunca eres un ejemplo que seguir. Las decisiones que tomas, lo que haces, dices o dejas de hacer, son la escuela de crecimiento que tu equipo puede ver. El manejo que das a cada situación, y tu capacidad de reinventarte, levantarte, o incluso, quebrarte, le da al equipo una posibilidad para entender cómo se puede reaccionar o salir de una crisis. De esta forma con tu ejemplo intervienes directamente el Riesgo Psicosocial, y si bien es cierto que esto genera una gran responsabilidad, no te puede generar una carga.

Pensando en esto te entregamos 5 claves para que puedas intervenir directamente el Riesgo Psicosocial en tus equipos:

1. Protégete: De tu bienestar depende el bienestar de tu equipo, así que el primero que debe protegerse eres tú. Está bien sentir y como seres humanos a todos nos afecta la situación; acepta tu vulnerabilidad, busca tus fuentes de apoyo, aliméntate bien, haz ejercicio, descansa, no te excedas en tus jornadas, busca espacios y actividades de ocio y esparcimiento. Esto te ayudará no solo a recuperarte, sino también a pensar con mayor claridad, no permitas que los altos niveles de estrés se salgan de control, esto incrementaría la crisis que estamos viviendo.

2. Mantén la calma: Controla tus emociones, especialmente con tu equipo, es el momento de ejercitar al máximo tus habilidades de comunicación y negociación, se asertivo y fortalece tu capacidad de escucha.

3. Mantén comunicación constante con tu equipo: Sé claro, directo, establece metas realistas, no generes más incertidumbre de la que ya se está viviendo.

4. Asegúrate que tu equipo está bien: Revisa cómo está su entorno familiar y si cuenta con su apoyo para la realización del trabajo. Identifica cómo manejan las jornadas y si cuentan con los elementos necesarios. Escúchalos, conviértelos en aliados estratégicos, reconoce su labor, retroalimenta lo que está funcionando en este nuevo esquema de trabajo. Identifica con ellos qué ajustes deben hacerse y asegura que la información que les estás transmitiendo es clara y que la han comprendido.

5. Establece límites: Indica claramente qué se permite y qué no. Ten presente las jornadas laborales y los tiempos en los que esperas contar con tus colaboradores, asegúrate que las dos partes manejen la misma información. Evita llamar, enviar comunicaciones o solicitudes en horarios que no hayan sido establecidos, de igual forma hazle saber esto a tus colaboradores, para que ellos no te escriban, llamen o hagan solicitudes fuera de esos horarios a menos que se trate de una urgencia.

"SURFEAMOS LA OLA DEL CAMBIO JUNTOS"

Contáctenos