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¿Qué entendemos por salud mental?
La OMS (Organización Mundial de la Salud) la define como un estado de bienestar que permite afrontar las tensiones de la vida, desarrollar todo el potencial, aprender, trabajar de forma productiva y contribuir a la comunidad.
En otras palabras: la salud mental influye en cómo pensamos, sentimos y actuamos. Sustenta nuestra capacidad de tomar decisiones, construir relaciones y dar forma al mundo que habitamos.
Además, es un derecho humano básico y un elemento esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico.
Un derecho aún subestimado
A pesar de su importancia, la salud mental suele ser pasada por alto, especialmente en el entorno laboral.
En Colombia, la Ley 2460 de 2025 declaró octubre como el mes de la salud mental. Esta norma no solo es un llamado a la acción gubernamental, sino también una invitación a que individuos y empresas reconozcan y actúen frente a la relevancia de este tema.
La situación actual: un panorama retador
La OMS reporta que 1 de cada 8 personas en el mundo vive con un trastorno mental.
Una cifra que refleja una crisis global que afecta a todas las edades y regiones, limitando la vida personal y la capacidad de participar plenamente en la sociedad y el trabajo.
Los entornos de trabajo negativos están ligados a un mayor riesgo de depresión, ansiedad y estrés.
Un estudio de Gallup (2023) reveló que solo el 20% de los trabajadores a nivel global califica su salud mental como excelente.
Factores como el agotamiento, el estrés crónico y la falta de apoyo son determinantes en esta problemática.
El mismo informe concluye que los empleados con altos niveles de estrés presentan menor productividad y mayor riesgo de problemas físicos
El impacto en la empresa y la sociedad
Ignorar la salud mental en el trabajo tiene consecuencias directas y medibles.
La OMS y la OIT calculan que la depresión y la ansiedad cuestan a la economía mundial 1 billón de dólares al año en pérdida de productividad.
El Foro Económico Mundial proyecta que el costo total alcanzará US$ 6 billones para 2030, sumado al incremento de los costos sociales.
Pero el impacto va más allá de lo económico:
Un lugar de trabajo que no prioriza el bienestar psicosocial se convierte en un espacio hostil, donde caen la moral, la creatividad y el sentido de pertenencia.
Por el contrario, las empresas que invierten en la salud mental de sus empleados logran un retorno significativo: más compromiso, mejor desempeño y un ambiente positivo.
De la conciencia a la acción
La nueva ley en Colombia es una oportunidad invaluable. No se trata solo de hablar de salud mental, sino de integrarla en la cultura organizacional.
Esto implica:
Crear políticas de bienestar efectivas.
Capacitar a líderes para identificar y apoyar a sus equipos.
Eliminar el estigma en torno a los trastornos mentales.
Invertir en salud mental no es un gasto: es una apuesta por el activo más valioso de cualquier empresa, su gente.
De esta manera, no solo se cumple con la ley, sino que se construye un futuro laboral más sostenible, humano y productivo.
Recursos para compartir
Organización Mundial de la Salud. (OMS) Informe mundial sobre salud mental: Transformar la salud mental para todos. https://www.who.int/publications/i/item/9789240049338
OMS y OIT. Informe sobre políticas de salud mental en el trabajo. https://www.ilo.org/publications/mental-health-work
Libro: Tal Ben Shahar (2022). Más feliz a pesar de todo: cultivar la esperanza, la resiliencia y el propósito en tiempos difíciles.
Ley 2460 de 2025. Disposiciones para la prevención y atención de trastornos mentales y medidas de cuidado de la salud mental. https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=260636
Decreto 728 de 2025. Acciones de promoción de la salud mental, prevención de problemas y trastornos mentales y consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral. https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=183733