Liderando desde la empatía

¿Se puede aprender a ser empático?


Nuestro objetivo es claro: sacar adelante nuestras organizaciones durante este momento VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). Cómo hacerlo...es lo que no sabemos, y aunque la mejor estrategia dependerá de la industria y del estado en que nos encontramos, hay una variable que aumenta significativamente la probabilidad de éxito, el liderazgo empático.

Ponerse en el lugar del consumidor que por algún motivo está restringiendo su nivel de gasto, del colaborador que vive sólo, del que debe cuidar de un bebé o un adulto mayor mientras trabaja desde la casa o del que se arriesga a enfermarse y contagiar a sus seres queridos por cumplir una función esencial para la sociedad, son situaciones que nos enfrentan a la necesidad de ver la realidad con nuevos ojos.

Toma un momento para recordar el trabajo de Ghandi y su impacto en la India. Al pensar en Él quizás viene a tu mente su resistencia pacífica, su contextura delgada y verlo vestido sólo con un dhoti blanco. Una imagen bastante diferente a una donde está elegantemente vestido. La razón de ello es su liderazgo empático.

Al regresar a India desde Sudáfrica, Ghandi dejó atrás sus atuendos elegantes de abogado, los cambió por el dhoti y un estilo de vida que le permitiera ponerse en el lugar de la mayoría de la población. Desde ahí lideró el ‘Movimiento por la Independencia de India’, viviendo la realidad que les tocaba enfrentar a los campesinos e incluso haciendo los trabajos que estaban destinados a los Dalit (los intocables), trabajo que a la larga se vio reflejado en la independencia del país.

Al revisar ejemplos empresariales e históricos como el de Ghandi o programas de televisión como “Jefe Encubierto”, se pone en evidencia que nada impulsa más el cambio, la colaboración, la productividad y el logro de los resultados, que la disposición y actitud de los líderes al ponerse en los zapatos del otro a través de la empatía, y desde ahí conectar con sus motivaciones y necesidades.

Existen herramientas para desarrollar tu capacidad empática. Una de ellas es el mapa de empatía, que te ayuda a entender la realidad de tus colaboradores y equipos de trabajo, otra es observarte y practicar tus respuestas ante situaciones relacionadas con los 3 tipos de empatía:

Empatía cognitiva: Imagina que un colaborador propone una idea que inmediatamente consideras tonta. Antes de responder, rechazar o argumentar, toma un momento para pensar y preguntarte, ¿qué motivó al colaborador para proponer esa idea?. Puede que ésta no sea buena en efecto, pero si respondes valorando su disposición a contribuir, con una explicación simple que explique el motivo por el cual la idea no es aplicable en dicho momento, darás un mensaje de confianza para que siga aportando al equipo, fortaleciendo la conexión y la confianza que tiene ante tu liderazgo.

Empatía emocional: Como señala Daniel Goleman, escritor del libro “Inteligencia emocional”, la empatía está enraizada en las neuronas espejo que tenemos los seres humanos. Reconocer y compartir las emociones del otro es practicar empatía emocional. Puedes construir fuertes relaciones interpersonales al desarrollar tu capacidad de sentir con el otro, como si fuese contagiosa la emoción que está viviendo.

Empatía compasiva: Este nivel de empatía reconoce y acepta la existencia de la emoción que está experimentando el otro. Honra la conexión natural que existe entre las personas a nivel intelectual y emocional invitando a una acción desinteresada de apoyo. Si alguien te comenta que ha perdido a un ser querido por el Covid-19, una respuesta poco empática sería “Cuánto lo siento, ¿será que se contagió por no respetar el distanciamiento social?”.Contrario a ello una respuesta compasivamente empática sería “Cuánto lo siento, debe ser muy duro perder a un ser querido en una situación así. Mis condolencias para ti y tu familia. Cuenta conmigo si necesitas algo de mi parte para enfrentar esta situación de la mejor forma.”

Desarrollar tu capacidad empática para usarla de manera exitosa en tu rol como líder, requerirá dedicar unos minutos todos los días para conectarte con lo que están pensando y sintiendo las personas bajo tu influencia. Programas como el Reto 21 dias para trabajar desde casa, son alternativas para que individualmente o en equipo actives la empatía, potencies el trabajo en equipo y movilices un entorno de colaboración y productividad.

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